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Bienvenida

Saludo del Rector

Como rector del Real Centro de Estudios Superiores RCU Escorial-María Cristina y en nombre de toda la comunidad universitaria es mi deseo poder saludaros a todo los que os acercáis a conocernos mediante nuestra página web y manifestaros el vivo deseo de ofreceros una bienvenida afable y cordial. Este deseo se manifiesta en que podáis encontrar la mayor información en el primer acercamiento que tenéis para conocer quiénes somos, qué ofrecemos y qué pedimos. En este espacio podréis comprobar el modelo de educación agustiniano, nuestra historia, la oferta de estudios, proyectos de investigación, actividades, servicios…

El Real Centro Universitario Escorial-María Cristina (RCU), remonta sus orígenes al rey Felipe II, con su aprecio a la cultura y el estudio. Formalmente erigido como Real Colegio de Estudios Superiores en 1892 por la Reina Regente Dña. María Cristina de Habsburgo y Lorena, ha sido dirigido por la orden de San Agustín desde su fundación. Más tarde, y sin renunciar nunca a su condición académica originaria, el centro es también Colegio Mayor y Centro Adscrito de la Universidad Complutense de Madrid. Como rector y director de instituciones de tanta solera, me siento muy honrado de que escojas nuestro Centro para tu formación universitaria.

Una de las principales características de la Orden de san Agustín es la educación, a través de la cual intentamos que nuestros alumnos obtengan una formación integral basada en la libertad y la responsabilidad, en la búsqueda de la verdad y en el humanismo cristiano. Partimos de una tradición universitaria propia en España de 130 años, que conjugamos con la actualización permanente que exige nuestra sociedad cambiante. Somos una institución privada que cuenta con varias universidades en el mundo (EE. UU, Colombia, Italia, Filipinas) y con una experiencia educativa singular que se plasma en la existencia en nuestro país de 17 colegios de enseñanza primaria y secundaria.

El fin de toda universidad es la búsqueda de la verdad, que es algo muy característico de san Agustín (354-430); en este caminar será necesario alentar un clima de diálogo abierto y profunda reflexión, tan característicos de la visión cristiana y agustiniana y tan necesarios hoy para crecer en conocimiento, convivencia y solidaridad. Nuestro Centro es, ante todo, confesionalmente católico; por eso estamos abiertos a la transcendencia, al sentido religioso y al desarrollo del pleno significado personal y humano. En este sentido ya decía san Agustín:

«La verdad no es tuya ni mía, para que pueda ser tuya y mía».

(Enarraciones a los Salmos, 103, 2, 11: PL: 37, 1357).
P. Enrique Somavilla Rodríguez, OSA.
Rector del Real Colegio de Estudios Superiores y director del RCU Escorial-María Cristina.

Consejos de San Agustín de Hipona a la juventud

Si te dedicas al estudio debes mantenerte limpio de cuerpo y de espíritu; alimentarte de comida sana, vestirte con sencillez y no consumir superfluamente.

A la sobriedad en las costumbres le debe corresponder la moderación en las actitudes, la tolerancia en el trato, la honradez en el comportamiento y la exigencia para contigo mismo.

Ten siempre presente que la obsesión por el dinero es veneno que mata toda esperanza.

No actúes con debilidad, ni tampoco con audacia.

Aleja de ti toda ira, o trata de controlarla, cuando corrijas las faltas de los demás.

Sé el centinela de ti mismo: vigila tus sentimientos y tus deseos para que no te traicionen.

Reconoce tus defectos y procura corregirlos.

No seas excesivo en el castigo ni tacaño en el perdón.

Sé tolerante con los que tienden a mejorar, y precavido con los que tienden a empeorar.

Ten como a miembros de la familia a los que están bajo tu potestad.

Sirve a todos de tal modo que te avergüence dominar, y domina de modo que te agrade servir.

No insistas ni molestes a los que no quieran corregirse.

Evita cuidadosamente las enemistades, sopórtalas alegremente, termínalas inmediatamente.

En el trato y en la conversación con los demás, sigue siempre el viejo proverbio: «no hagas a nadie lo que no quieres que te hagan a ti».

No busques puestos de mando si no estás dispuesto a servir.

Procura progresar siempre, no importa la edad y las circunstancias en las que te encuentres.

Durante toda tu vida, en todo tiempo y lugar, ten amigos de verdad, o búscalos.

Da honor a quien se lo merece, aunque él no lo desee.

Aléjate de los soberbios; esfuérzate tú por no serlo.

Vive con dignidad y en armonía con todo y con todos.

Busca a Dios; que su conocimiento llene tu existencia, y su amor colme tu corazón.

Desea la tranquilidad y el orden para desarrollar tu estudio y el de tus compañeros.

Pide para ti y para todos una mente sana, un espíritu sosegado y una vida llena de paz.

(Adaptación de De Ordine, II, 8, 25)