PALABRAS DEL RECTOR EN LA CLAUSURA DE LOS CURSOS DE VERANO CEU-MARÍA CRISTINA
San Lorenzo de El Escorial, 15 de julio de 2026
Excma. Sra. Rosa Visiedo Claverol, Rectora Magnifica de la Universidad CEU-San Pablo
Excma. Sra. María Bellido Barrionuevo, Vicerrectora de Relaciones Institucionales y secretaria general de la Universidad CEU San Pablo.
Excmo. Sr. Benigno Pendás García, director de los Cursos de Verano CEU- María Cristina
Excmo. Sr. Alfonso Martínez-Echevarría Decano de Derecho de la USP.
Excmo. Sr. Dimitry Teodoro Berberoff Ayuda, vicepresidente del Tribunal Supremo. Excma. Sra Alcaldesa de San Lorenzo de El Escorial.
Estimadas autoridades académicas, civiles y militares, señoras y señores:
Es para mí un honor darles las más cordial bienvenida a este Acto que pone el broche de Oro a una nueva edición de los Cursos de Verano CEU- María Cristina.
Llegamos hoy al final de la II edición de nuestros Cursos estivales con una magnifica respuesta mediante una amplísima convocatoria y una gran participación. Ellos ocupan un lugar privilegiado dentro de la vida universitaria. Son un espacio diferente, abierto y flexible, donde el conocimiento abandona la rigidez del calendario ordinario para encontrarse con la actualidad, con los grandes retos de nuestro tiempo y un espacio atrayente en el RCU María Cristina para el diálogo entre la universidad y la sociedad.
Durante estas semanas hemos tenido la oportunidad de escuchar voces procedentes de disciplinas muy diversas. Hemos debatido sobre ciencia, tecnología, salud, medio ambiente, política, economía, cultura, educación, derecho, comunicación, arqueología y Biblia.
La universidad existe para enseñar a pensar, para cultivar el rigor intelectual, para fomentar el espíritu crítico y para formar personas capaces de participar de manera responsable en la construcción de una sociedad mejor, con valores católicos. En esa misión se reconocen la ACdP, la Orden de San Agustín, las Universidades CEU y los Estudios Superiores de El Escorial.
Al concluir esta edición, podemos sentir una legítima satisfacción por el trabajo realizado. Pero la satisfacción no debe convertirse en conformismo. Cada edición nos plantea nuevos retos: ampliar la participación, incorporar nuevas áreas de conocimiento, fortalecer la internacionalización, favorecer la interdisciplinariedad y seguir construyendo programas capaces de responder a las necesidades cambiantes de la sociedad. Porque la universidad no es únicamente un lugar donde se pueden obtener respuestas. Es, sobre todo, un lugar donde aprendemos a formular mejores preguntas.
Gracias por su presencia, por su compromiso con el Real Centro Universitario María Cristina y hacer de la universidad un espacio de encuentro, libertad intelectual y servicio a la sociedad.
Muchas gracias.
Laudetur Iesus Christus.

